viernes, 24 de abril de 2020

Importancia del uso de los dispositivos móviles en el entorno educativo


En la sociedad actual, en continuo movimiento, los avances tecnológicos aparecen para dar respuesta a las necesidades de estar en continua conexión con la información y las comunicaciones. Es por esta razón por la que aparecen las tecnologías móviles que van a configurar un nuevo paradigma social, cultural y educativo. En el presente artículo se va a crear un marco conceptual y teórico que contextualice las tendencias actuales en el uso de los dispositivos móviles en nuestra sociedad, para luego centrarse en el impacto actual de la utilidad práctica de estos dispositivos en la educación no universitaria, educación universitaria y dentro del aprendizaje permanente. La conclusión principal es que el uso de dispositivos móviles en educación es un elemento fundamental en la construcción de conocimiento, ya que con la utilización de estas tecnologías se incrementan las posibilidades de interactuar con los miembros del grupo, se mejora la comunicación; por lo tanto, se difumina la barrera que separa a docentes y discentes. La tendencia actual hacia el uso de dispositivos móviles en educación está enfocada a que, en el futuro, cada vez más se utilicen estos aparatos en las aulas y en los centros educativos y culturales.

En las últimas décadas, la educación ha sufrido importantes cambios propiciados por el desarrollo de las tecnologías que han modificado las formas de acceso y difusión de la información y los modos de comunicación entre los individuos, entre los individuos y las máquinas y entre las propias máquinas. Los primeros sistemas de aprendizaje online estaban basados en la arquitectura cliente-servidor o centralizados en un servidor. Según Yang (2006) esto no deja de ser una metáfora de la tradicional relación profesor-alumno, que refleja los escenarios de aprendizaje del mundo real en el que los maestros son productores de contenido y los alumnos son consumidores2 . A mediados de los años ochenta del siglo XX, surge la CBE (Computer Based Education) o Educación basada en computadoras que, aunque contaba con una escasa interactividad, fue el germen de la expansión del eLearning o Educación online en los años noventa. El e-Learning, caracterizado por la separación espacial entre el docente y el discente y por el uso de medios tecnológicos para desarrollar el proceso de enseñanza y aprendizaje, constituyó un avance en educación mejorando los tradicionales sistemas de educación a distancia y otorgando a éstos flexibilidad, permanencia y sincronía. El e-Learning cuenta con numerosas ventajas como la adaptabilidad, ya que permite el acceso al aprendizaje a personas que por determinadas circunstancias no podrían acceder a él; la flexibilidad, ya que el estudiante es quien decide cuándo y cómo afrontar su estudio; la ubicuidad, pues estudiantes y docentes pueden utilizar el entorno tecnológico desde cualquier lugar; aprendizaje a la carta; y la posibilidad de realizar un aprendizaje colaborativo.

El teléfono móvil en educación primaria y secundaria: ¿prohibirlo o usarlo en el aula? 

Es una constante muy habitual en los centros educativos de educación primaria y secundaria el prohibir el uso del móvil en las aulas. La prohibición viene justificada por los malos usos que se supone que el alumnado hace del dispositivo. En general, estos malos hábitos están relacionados, por una parte, con las distracciones y, por otra, con el registro y posterior publicación en la red de imágenes en fotos o en video de humillaciones y agresiones a compañeros y hasta al mismo profesorado. Los centros tienen sus normas de convivencia y entre ellas se encuentran las referidas a los dispositivos móviles que impiden en su mayoría el uso de tales aparatos y de su entrega al jefe de estudios en caso de un mal uso de ellos. En muchos centros no se permite la posesión del aparato en el aula y se prohíbe llevarlo al centro educativo, pudiendo ser confiscado en cualquier momento. Una vez más, la escuela se distancia de la realidad vivida por el alumnado fuera de ella. Antes de entrar en el centro, los alumnos y las alumnas viven inmersos en un mundo tecnológico que, poco a poco y a medida que van creciendo, les adentra más y más en la comunicación a través de redes sociales y mensajería y en espacios creativos y dinámicos con posibilidades prácticamente infinitas, pero en cuanto entran en el aula y se prohíben los dispositivos digitales se sienten aislados en un mundo que no les pertenece y al que consideran ajeno. Según estudios estadísticos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2011 la penetración del uso de la telefonía móvil entre los menores españoles de 10 a 16 años fue alta. Alrededor de un 65,9% de los menores de este rango de edad, poseía un terminal de telefonía móvil propio, la disposición de un teléfono móvil aumenta con la edad hasta alcanzar el 87,3% de la población de 15 años y la edad media a la que los menores acceden a smartphones o dispositivos móviles más avanzados se coloca en torno a los 13 años. Se constata, por tanto, una necesidad de apertura a la realidad social y tecnológica en la que viven y en la que se mueven con absoluta naturalidad y normalidad. La educación tradicional ha venido pivotando alrededor del docente, pero el profesor ha pasado de ser un mero transmisor de conocimientos a ser un mediador en el proceso de enseñanza y aprendizaje.

 Los centros se deben hacer más flexibles para fomentar el trabajo autónomo del alumnado, apoyando y animando acciones productivas y creativas. Es fundamental recordar que los contenidos del curriculum, sobre todo los de humanidades, tienen por objetivo desarrollar en los individuos la capacidad de interpretar los hechos que acontecen y se suceden en el mundo presente de forma crítica y valorativa. Los libros de texto terminan siendo almacenes de contenido, palabras, datos, fechas que impiden construir verdaderos marcos de significado que contextualicen lo aprendido para que cobre sentido y el alumnado aprecie el aprendizaje con algo de gran valor y de utilidad en sus vidas. De otra forma, lo único que hacen es acumular contenidos como quien colecciona palabras. Los docentes deben conseguir que el alumnado, durante su periodo de escolarización obligatoria, adquiera los conocimientos y competencias necesarios para poder interpretar y participar en los asuntos sociales de su comunidad y del mundo en general. Por lo tanto, prohibiendo la entrada de los dispositivos tecnológicos móviles en el aula se va a provocar mucha frustración en el alumnado.

Una solución posible a esta dualidad entre la prohibición de los dispositivos móviles en el aula y la necesidad de desarrollar proyectos educativos que liguen la escuela con el entorno social y tecnológico en el que se desenvuelve el alumnado fuera de ella, es optar por una entrada de los dispositivos móviles autoregulada por el propio profesorado y el alumnado a la vez, exponiendo el tema en común y buscando entre todos soluciones por consenso. No debemos despreciar las facilidades tecnológicas que nos aporta un aparato de tan reducido tamaño. Los profesores y las profesoras acostumbrados a lidiar con aulas de informática o grandes pizarras digitales, conexiones inalámbricas y demás aplicaciones, a veces no son capaces de ver las posibilidades de un objeto tan al alcance de todos y tan conocido por todos. Los teléfono móviles dejaron hace tiempo de ser meros mediadores comunicativos para convertirse en centros de información, comunicación, registro y edición de audio y video, depósito de recursos y contenidos, etc. Aprovechar este instrumento en el proceso de enseñanza y aprendizaje tiene muchas más ventajas de las que podemos imaginar y está más al alcance de nuestra mano de lo que cabria pensar. Se parte, por tanto de dos premisas importantes: la facilidad de disponer de esta herramienta educativa y el conocimiento en su uso, y la habilidad en su manejo por parte del alumnado. Las posibilidades comunicativas de los dispositivos móviles están siendo utilizadas desde hace varios años, y cada vez más, como medio de relación con las familias para que éstas puedan hacer un seguimiento de control de la actividad de sus hijos e hijas en el centro a través de mensajes de texto. Todos los padres y madres que hayan autorizado el servicio pueden recibir mensajes a su teléfono móvil, comunicándole una falta, un retraso o el resultado de una evaluación, indicando el número de calificaciones positivas y/o negativas que haya obtenido. Diariamente el profesorado registra las ausencias mediante anotaciones informáticas en dispositivos tecnológicos. Los dispositivos móviles tienen grandes posibilidades educativas, ya que su uso en el aula fomenta, impulsa y favorece el desarrollo de las competencias básicas. La educación y la formación ya no se enfocan únicamente a la pura adquisición de conocimientos sino que se orientan también al desarrollo de destrezas y habilidades. A continuación, se detallan algunas de las posibilidades educativas de los dispositivos móviles en educación primaria y secundaria clasificadas por competencias básicas.

El impacto de los recursos móviles en el aprendizaje 

 En una investigación realizada en los salones de clase en China, se observó que cuando los estudiantes se conectan a sus smartphones pueden ver el horario y los avances de las clases, elegir qué clase atender y el formato en el que se desplegará. Una vez que los estudiantes se conectan a la clase, el instructor recibe periódicamente el aviso de la actividad de los alumnos, así mismo los mensajes de texto que éstos les envían los puede desplegar en su computadora para responder preguntas o dar retroalimentación. Los alumnos cuentan en sus dispositivos móviles con servicios de texto, imágenes y video en tiempo real (Wuang 679 – 680).


  •  El Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey realizó una investigación acerca del uso de dispositivos móviles en la educación y de la conectividad 3G, respecto a sus implicaciones en el ámbito educativo. La aplicación de TICs para el aprendizaje es uno de los ingredientes básicos del Modelo Educativo del Tecnológico de Monterrey, que se ha caracterizado como una institución de vanguardia en la aplicación y uso de tecnología para potenciar el proceso de enseñanza - aprendizaje. Se definió con éxito una metodología para estudiar y medir el impacto del uso de recursos de MLearning en el proceso de enseñanza y aprendizaje y se aplicó en plan piloto a un conjunto específico de grupos de Matemáticas II y Física I de profesional del Tecnológico de Monterrey, Campus Ciudad de México, en el que el diseño de los recursos es crucial para definir los objetivos, el alcance que tendrá el recurso y su ubicación dentro del programa de estudios de la materia (Pioquinto, et al). 



  • En la investigación realizada por Wang sobre cómo determina el género y la aceptación de la educación móvil, se encontró que el género no es un factor determinante sobre las preferencias para la aplicación del aprendizaje móvil. Sin embargo, se observó que es más significativo para usuarios mayores y menos significativo para mujeres y usuarios más jóvenes, los resultados proveen información sobre la aceptación del m-learning (114). 



  • En un estudio realizado en la Ciudad de México con estudiantes universitarios de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), se exploró cómo los jóvenes utilizan estas tecnologías en sus actividades escolares y de socialización. Para ello se realizó la Encuesta de utilización de las Tecnologías de la Información y la Comunicación por estudiantes universitarios, aplicada a estudiantes del primer año de educación superior. 


Los resultados de estos estudios reflejan que el uso de las TIC es generalizado entre los estudiantes encuestados. Llama la atención la alta popularidad de sitios como Google y Wikipedia, el uso de Messenger para socializar, así como el uso de las redes sociales en Internet como MySpace, Hi-5 y Facebook. Se observó que el uso del teléfono móvil es altamente popular entre la muestra de alumnos. El 84% de ellos cuenta con un teléfono móvil, de los cuales el 84.37% son multimedia. Y, en ciertos casos, algunos encuestados utilizaron su teléfono para actividades escolares como tomar fotografías de exposiciones, grabar conferencias, enviar, recibir y elaborar documentos en procesador de textos, hojas de cálculo, presentaciones, etc. (Herrera, 6).


Impacto 

Es cierto que aún falta mucho por hacer al respecto del uso de los dispositivos móviles en los ambientes educativos. Aún no es posible hablar de “fórmulas” que nos ayuden a incorporarlos de manera certera dentro de los procesos de enseñanza aprendizaje y, menos aún, si consideramos que este tipo de tecnologías está inmersa en un proceso de innovación constante que provoca que una estrategia diseñada en este momento no sea de ninguna manera efectiva si se aplica unos meses después con un grupo de alumnos. Lo cierto es que la aparición de estos dispositivos nos abre las puertas a nuevos escenarios a los que debemos estar atentos. Como se pudo ver en este estudio, los maestros y alumnos no dudan de que existen posibilidades para incorporar los dispositivos móviles al proceso de enseñanza y aprendizaje; para algunos las razones tienen que ver con la comodidad, la facilidad para transportarlos, la posibilidad de conectarse a Internet, revisar contenidos o comunicarse con el tutor u otros compañeros.

No obstante, la situación se torna difícil ante la diversidad de opciones que existen en un mercado cambiante y en constante desarrollo. Quizás la buena noticia a todo esto es, justamente, que necesitamos renovarnos y mantener una actitud receptiva y abierta a ese cambio, pues la llegada de estos dispositivos abre nuevos senderos para la exploración, la investigación y el desarrollo educativo apoyado con la tecnología.